El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es la última etapa de infección con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El SIDA debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades graves, como ciertos cánceres, enfermedades oportunistas y trastornos neurológicos.

El VIH se propaga a través de sangre contaminada, específicamente a través del contacto sexual o agujas compartidas. Especialmente si no se trata, el VIH puede convertirse en SIDA. Los síntomas de SIDA incluyen fatiga, pérdida de peso, diarrea, fiebre, sudoración nocturna, aftas (infecciones en la boca y la garganta) y ganglios linfáticos inflamados en el cuello, las axilas y la ingle.

Revisado: 9 septiembre, 2014

Autor: El personal de Healthwise

Evaluación médica: E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna & Peter Shalit, MD, PhD - Medicina interna