April 02, 2026

Por qué el autocuidado de los cuidadores es importante

Las tareas de cuidado afectan física y mentalmente a los familiares y, dado el gran aumento en cuidado de adultos, el apoyo a cuidadores es esencial. 

Una mujer ayudando a su padre mayor a comer


 

A Melissa Fisher (que aparece en la foto de arriba con su padre) se le caía el cabello a mechones. Fue uno de los primeros indicios de que cuidar de sus padres mayores estaba afectando su bienestar. 

“Pensé que me pasaba algo malo”, afirma Fisher, que trabaja en el equipo de Comunicación para Miembros de Kaiser Permanente en Portland, Oregón. 

Le preocupaba que pudiera tener un problema de la sangre o cualquier otra enfermedad. Programó una cita con Elizabeth Liles (en inglés), MD, quien le pidió a Fisher que le contara lo que le pasaba en la vida. 

“Y se lo conté todo”, comenta Fisher. 

A su padre le habían diagnosticado demencia frontotemporal con variante conductual, una forma progresiva de demencia. Su comportamiento errático y los cuidados que necesitaba causaban mucha tensión en la familia. 

Por esa misma época, su madre empezó a tener enfermedad de Parkinson y cada vez necesitaba más su ayuda. Fisher se encontró lidiando con las cuestiones médicas complejas de sus dos padres. 

“No relacioné la caída del cabello o el insomnio con todo lo que les estaba pasando a mis padres”, cuenta Fisher. “Pero la Dra. Liles sí”. 

El agotamiento de los cuidadores ante la responsabilidad 

Wheelchair icon

63 millones

de estadounidenses de 18 años o más son cuidadores

“Las exigencias de cuidar a un ser querido pueden causar estrés emocional y físico a la persona cuidadora”, indica la Dra. Liles. 

Según Caregiving in the US, un estudio llevado a cabo por la National Alliance for Caregiving (Alianza Nacional para el Cuidado de Personas) y AARP, se calcula que unas 63 millones de personas (1 de cada 4 estadounidenses adultos) son cuidadores de una o más personas que necesitan ayuda debido al envejecimiento, una enfermedad o una incapacidad. 

La mayoría cuida de una persona mayor con enfermedades crónicas y discapacidades. 

“Estos cuidadores pueden sentir ira, tristeza, agotamiento o cambios de comportamiento”, explica la Dra. Liles. “Si no se vigilan, pueden provocar otros problemas de salud física o mental”. 

Eso fue lo que le ocurrió a Fisher, que finalmente empezó a hacer psicoterapia por sugerencia de su médica. 

“La Dra. Liles me escuchó”, afirma Fisher. “Se dio cuenta de la pena, el dolor y la incapacidad para cuidarme a mí misma que sentía mientras todo se me tiraba encima”. 

La importancia del autocuidado en los cuidadores

Una mujer sonríe mientras su padre mayor le da un beso en la mejilla. Melissa Fisher comparte un momento con su padre, a quien le diagnosticaron demencia frontotemporal.

La psicoterapia ayudó a Fisher a tomar distancia de las necesidades de sus padres e identificar lo que necesitaba para sí misma. Se dio cuenta de que, si no cuidaba primero de ella, no podría seguir ayudando a sus padres. 

“Aprendí que tenía que dedicar tiempo para mí, pasara lo que pasara. Me di permiso para sentarme fuera con una taza de café, dar un paseo o incluso darme tiempo para ducharme”, afirma. “Tuve que volver a mi punto de partida”. 

Las preocupaciones de Fisher también disminuyeron cuando sus padres se hicieron miembros de Kaiser Permanente. Hasta entonces, estaban en un sistema de salud en el que cada servicio iba por separado. 

“Pasaba demasiado tiempo tratando de organizar su atención médica”, explica. “Llamaba a un proveedor tras otro y tenía poco tiempo para pensar en otra cosa”. 

Cuando sus padres se inscribieron en Kaiser Permanente, Fisher pudo solicitar permiso como cuidadora para acceder a su historia clínica electrónica. De esta forma, le resultó mucho más cómodo enviar preguntas a sus médicos mediante mensaje y pedir surtidos de medicamentos en línea. 

Cómo estar presente 

A medida que la enfermedad de su padre avanzaba, Fisher aprendió a crear nuevos momentos con él. 

“Buscaba cosas que pudiéramos hacer juntos y que nos permitieran ser nosotros mismos”, explica. “Ponía la música favorita de mi padre y me sentaba con él. Solo eso: simplemente sentarnos y escuchar música juntos”. 

Fisher asegura que lo que más aprecia son los últimos meses antes de la muerte de su padre.  

“A través de su enfermedad, mi padre me hizo el mayor de los regalos”, afirma. “Me dio el regalo de aprender a ir más despacio, de aprender a estar tranquila en el momento presente”. 

Consulte nuestros recursos y apoyo disponibles para cuidadores (haga clic en “Español”) si quiere aprender a dar lo mejor de usted a sus seres queridos sin dejar de cuidarse en el proceso. 

Cómo evitar el agotamiento del cuidador 

Preste atención a estos signos: 

  • Fatiga: ¿siente cansancio físico o agotamiento emocional? ¿Duerme demasiado o no duerme lo suficiente? 
  • Irritabilidad: ¿siente impaciencia, ira, frustración o cambios de humor inusuales? 
  • Aislamiento: ¿siente depresión, tristeza o soledad? ¿Se aísla de los demás o pierde interés por sus aficiones y actividades sociales? 
  • Negligencia: ¿ignora sus necesidades personales y médicas? ¿Le presta menos atención a su higiene? 
  • Pérdida de la concentración: ¿siente que le cuesta concentrarse o se le olvidan las cosas? ¿Le cuesta tomar decisiones? 

Si nota alguno de estos cambios en usted, hable con su médico o consulte estos programas diseñados para ayudar a los cuidadores (haga clic en “Español”).